El DT argentino asumió el desafío más complicado: apagar el incendio y devolverle el orden al Taladro.
“El club está en un momento difícil, pero ya hubo un arreglo con los jugadores y se volvió a entrenar”, dijo Troglio, quien no se esconde ante la crisis.
El sábado, el plantel se negó a entrenar por falta de pago. La situación es crítica, pero el DT muestra carácter:
“Siempre me ha tocado dirigir en estos contextos. Me tengo fe y tengo plantel para pelear”.
También dejó un palo generacional:
“Queremos explicarles a los chicos que antes no existía el teléfono, pero ellos ya nacieron con uno en la mano”.
Troglio llegó con una misión clara: ordenar el vestuario y mantener vivo al club, aún cuando todo alrededor se desmorona.
Cortesía de Diario Olé.
#PedroTroglio #Banfield #FútbolArgentino #Crisis
