Un equipo de ingenieros de Duke University acaba de dar un golpe a la industria tecnológica: lograron crear pantallas digitales casi totalmente reciclables, reduciendo drásticamente el impacto ambiental de un sector que consume energía y contamina como pocas industrias. Lo que antes parecía ciencia ficción, ahora está más cerca de convertirse en realidad.
Gracias a una técnica de impresión capilar de alta precisión, los investigadores pudieron fabricar transistores de carbono sobre materiales reciclables como papel, vidrio flexible o silicio, con un rendimiento equivalente al de los estándares industriales. Cada componente puede recuperarse casi en su totalidad, dejando atrás los enormes montones de desechos electrónicos que hoy inundan el planeta.
La innovación permite fabricar pantallas LCD y OLED, e incluso integrar sensores de alta densidad, abriendo la puerta a dispositivos electrónicos más verdes sin sacrificar calidad ni funcionalidad. Sin embargo, el camino no está libre de obstáculos: el equipo busca financiamiento para llevar esta tecnología del laboratorio a la producción masiva.
Si tiene éxito, esta técnica podría marcar un antes y un después en la fabricación de pantallas, convirtiendo la sostenibilidad en un estándar y redefiniendo el futuro de los dispositivos electrónicos de consumo. Lo que hasta hoy era una industria contaminante podría transformarse en un modelo de innovación ecológica, gracias a un simple cambio en la tinta y en el proceso de fabricación.

La apuesta por materiales reciclables y procesos de bajo consumo impulsa la evolución hacia dispositivos electrónicos pensados para un ciclo de vida más responsable con el medioambiente
