En Bolivia, un padre y su hijo fueron condenados a ocho años de prisión por la muerte de un joven con discapacidad. El hecho ocurrió más de un año antes de la sentencia, y la condena fue dictada tras un proceso judicial que incluyó pruebas y testimonios que corroboraron la responsabilidad de los acusados en el asesinato del joven. El caso ha generado conmoción en la comunidad local y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de las personas con discapacidad frente a la violencia.

