El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, se hizo presente en la fastuosa fiesta de Nochevieja organizada por el presidente estadounidense Donald Trump en su residencia de Mar-a-Lago, Florida, mostrando la estrecha relación entre ambos gobiernos. Netanyahu, vestido con traje y corbata negra, asistió acompañado de su esposa, Sara, siendo el único líder extranjero presente en el evento. Trump, con esmoquin, y su esposa Melania, con un elegante vestido plateado, recibieron a los invitados en la celebración para despedir el año.
El encuentro coincidió con una reciente cumbre entre Trump y Netanyahu en Mar-a-Lago, la sexta de 2025, en la que se intercambiaron elogios mutuos pese a que no se dieron detalles sobre el contenido de sus conversaciones, centradas aparentemente en avanzar hacia la segunda fase del alto el fuego en Gaza. Durante el evento, Trump reafirmó su apoyo a Israel, asegurando que respaldaría un nuevo ataque contra Irán si el régimen de los Ayatolá retomara su programa de armas de destrucción masiva.
Además de Netanyahu, a la fiesta asistieron los hijos de Trump, Donald Jr., Eric y Barron, así como figuras cercanas al expresidente, incluyendo a Rudy Giuliani y la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. La celebración también incluyó un breve discurso del mandatario alabando su gestión de aranceles y una subasta en la que se vendió un retrato de Jesús pintado en vivo durante la velada.



