Desde España, Salvador Nasralla impulsa su propuesta presidencial con un llamado directo a Europa: invertir en un país con potencial desaprovechado. En su visita a Madrid, el candidato liberal plantea una visión de desarrollo centrada en la agricultura, la infraestructura y la colaboración público-privada como ejes para reducir la pobreza y la inseguridad en Honduras.
Nasralla propone eliminar trabas burocráticas que frenan proyectos internacionales y facilitar inversiones tanto de grandes empresarios como de pequeños productores, nacionales o extranjeros. Asegura que ya se han concretado al menos 30,000 empleos temporales para hondureños en el sector agrícola español, con la intención de que estos trabajadores traigan nuevas técnicas al regresar.
Su plan de gobierno apuesta por convertir la agricultura en el motor económico del país, apoyado por una red de carreteras, desarrollo portuario, fomento al turismo y un mercado eléctrico más competitivo. También plantea un modelo de gobierno descentralizado, con mayor gestión desde las alcaldías para proyectos de agua, energía y saneamiento.
Nasralla, quien ya fue candidato presidencial en dos ocasiones y renunció en 2024 a su cargo como designado presidencial, se presenta ahora como el rostro de una nueva etapa, prometiendo empleo, inversión y eficiencia estatal para sacar al país del estancamiento.

