Tegucigalpa – El general de brigada Ramiro Muñoz, quien se desempeñaba como comisionado presidente de la Comisión Interventora del Sistema Penitenciario de Honduras, confirmó este martes su salida del cargo tras recibir la solicitud de renuncia por parte de la presidenta Xiomara Castro.
“Este es un cargo político, quien lo nombra, lo remueve”, expresó Muñoz en conferencia de prensa, dejando claro que no cuestiona la decisión de la mandataria. El alto oficial aseguró sentirse satisfecho con los avances alcanzados durante su gestión, especialmente en el combate al crimen organizado dentro de los centros penales.
“Estoy totalmente seguro que hoy, como nunca antes en la historia, se ha logrado desarticular el crimen organizado que ha operado en los centros penales”, afirmó.
Muñoz sostuvo que durante su mandato se rompió con el estigma de que las cárceles son «universidades del crimen», y describió los logros obtenidos como «algo excepcional». También expresó su gratitud por el respaldo recibido desde la máxima autoridad del país y del alto mando militar.
“Gracias a Dios, gracias al apoyo de la señora presidenta y del señor jefe del Estado Mayor Conjunto, porque las Fuerzas Armadas son las responsables de esto”.
Un relevo en orden
Durante su comparecencia, el general confirmó que ya se nombró a su sucesor, el general José Mejía Medina, a quien elogió por su trayectoria y liderazgo.
“Es un oficial altamente profesional, mil veces mejor que su servidor. Es un general que me formó a mí. Tiene valentía, decencia y voluntad de trabajo”, dijo.
Muñoz también aclaró que su separación del cargo no fue comunicada directamente por la presidenta, sino por el mismo general Mejía Medina.
“Nunca debí haber estado aquí”
El general fue enfático al señalar que su participación en la intervención penitenciaria no debía prolongarse.
“Nunca debí haber estado aquí, porque esto era temporal. No corresponde a un militar estar en el sistema penitenciario”, dijo.
Añadió que los cargos públicos deben entenderse como transitorios y sin propiedad personal:
“Quien a usted lo pone, a usted lo deja cuando considera conveniente. Los cargos públicos no son de uno”.
Muñoz asumió el cargo en junio de 2023, tras la masacre de 46 reclusas en la Penitenciaría Nacional Femenina de Adaptación Social (PNFAS). Su gestión, originalmente prevista para concluir en junio de 2024, fue extendida hasta junio de 2025, aunque finalmente se interrumpió antes de lo previsto.
En un mensaje final cargado de serenidad, Muñoz se despidió sin rencores:
“El que se enoja, pierde. Estos son cargos públicos. En vez de resentimiento, tengo agradecimiento”.

