El alcalde de Mineápolis solicitó que se permita la incorporación de autoridades estatales a la investigación federal por la muerte de una mujer estadounidense que fue abatida a tiros por un agente de migraciones, un caso que ha generado indignación y fuertes cuestionamientos al gobierno federal.
Las autoridades de Minnesota denunciaron que han sido excluidas del proceso investigativo, mientras desde Washington se ha defendido públicamente la actuación del agente involucrado, señalando que actuó en defensa propia y calificando a la víctima como una amenaza, pese a que la investigación aún no concluye.
El alcalde advirtió que resulta preocupante que el gobierno federal haya adelantado conclusiones sin que se hayan esclarecido plenamente los hechos, subrayando que no es momento de saltarse los procedimientos legales, sino de garantizar transparencia y apego a la ley.
El caso ha profundizado la tensión entre las autoridades locales y la administración federal, reavivando el debate sobre el uso de la fuerza por parte de agentes migratorios y el manejo político de investigaciones sensibles.

