En Ciudad Juárez, familias migrantes que habían logrado independizarse regresan a los albergues debido a la falta de empleo estable y el alto costo de los alquileres, que van de 3.000 a 8.000 pesos mexicanos (163 a 436 dólares) mensuales.
El pastor Francisco González, de la Red de Albergues ‘Somos Uno por Juárez’ y responsable del Albergue Vida, explicó que este retorno no obedece a nuevos flujos masivos, sino a la imposibilidad económica de sostenerse fuera de los refugios. Actualmente, la red coordina 10 albergues con 206 personas, y solo en el Albergue Vida se hospedan 35 migrantes, cifra que podría aumentar en las próximas semanas.
González destacó que los albergues operan con recursos limitados debido a la reducción de apoyo por parte de organismos internacionales, pero mantienen servicios gratuitos de alimentación, alojamiento, vestimenta y atención médica.
Entre los migrantes que regresaron se encuentra Freddy Adonay Torres Vázquez, hondureño que vive en el Albergue Vida con su esposa e hijos. Torres llegó a Juárez buscando oportunidades laborales y estableciéndose legalmente, pero tras perder su empleo y no poder pagar la renta tuvo que refugiarse nuevamente.
El pastor González hizo un llamado a autoridades y empresas locales para abrir oportunidades a migrantes que buscan integrarse legalmente, evitando que se vean obligados a vivir en la calle o verse envueltos en situaciones delictivas.
Ciudad Juárez, con más de 1,5 millones de habitantes y fronteriza con El Paso (Texas, EE. UU.), sigue siendo un punto clave en la crisis migratoria, aunque los flujos hacia Estados Unidos se han reducido con las políticas más estrictas del gobierno de Donald Trump.

