El Gobierno de México emitió un decreto que, en la práctica, deja sin efecto el cobro del impuesto especial a los videojuegos con contenido violento o para adultos, una medida que había generado inquietud en el sector tecnológico y entre millones de jugadores. La decisión concede un estímulo fiscal del 100 % al impuesto especial sobre producción y servicios, evitando que el nuevo gravamen impacte directamente en los precios y en la operación de las empresas.
La disposición establece que el beneficio aplicará siempre que el impuesto no sea trasladado al consumidor final, lo que representa un alivio inmediato para distribuidores, plataformas digitales y proveedores internacionales que ofrecen este tipo de contenidos en el país. De esta forma, el impuesto existe en la ley, pero queda neutralizado por el estímulo fiscal, reduciendo la carga administrativa y económica para el sector.
La medida también libera a los contribuyentes de diversas obligaciones formales previstas en la normativa fiscal, incluyendo sanciones como el bloqueo temporal de plataformas digitales por incumplimientos relacionados con este gravamen. Sin embargo, las empresas deberán seguir cumpliendo con el pago del impuesto al valor agregado por la prestación de servicios digitales.
Expertos consideran que el decreto reconoce las dificultades prácticas para aplicar el impuesto y el riesgo de afectar a una industria en constante crecimiento. Con esta decisión, el Gobierno busca evitar distorsiones económicas, mantener la competitividad del mercado digital y contener una posible reacción negativa de consumidores y empresas, en un tema que mezcla recaudación, tecnología y debate social.

