En México se conmemora un día dedicado a visibilizar la vida de millones de personas con discapacidad auditiva, un sector que muchas veces queda al margen de la sociedad. Más allá de no escuchar, enfrentan diariamente barreras de comunicación, discriminación y limitaciones en educación, empleo y participación social. La indiferencia y la falta de políticas inclusivas agravan estas dificultades, dejando a muchos luchando en silencio por sus derechos básicos.
Organizaciones y expertos llaman a generar conciencia sobre la importancia de la lengua de señas, la educación inclusiva y la accesibilidad en espacios públicos y privados. La exclusión de las personas sordas no solo les afecta directamente, sino que empobrece a la sociedad al desaprovechar talentos, ideas y perspectivas que podrían transformar comunidades enteras.
Este día es un recordatorio para mirar más allá del silencio y cuestionar cómo cada persona puede ayudar a derribar barreras invisibles. Desde la participación laboral hasta el acceso a la cultura, el mensaje es contundente: la inclusión no puede esperar y cada pequeño esfuerzo suma. Escuchar sin oír es posible cuando la sociedad decide abrir los ojos y actuar, reconociendo que la igualdad empieza con conciencia, respeto y oportunidades reales para todos.

