México ha llevado ante la ONU 30 denuncias por violaciones a los derechos humanos de mexicanos indocumentados en Estados Unidos, anunció la presidenta Claudia Sheinbaum. La mandataria aseguró que su gobierno brinda apoyo legal a los afectados a través de la cancillería y la red consular, rechazando cualquier trato que criminalice a los migrantes.
“Con los consulados apoyamos y se apoya económicamente para que se contraten abogados y las víctimas puedan presentar sus denuncias y llevar los juicios en Estados Unidos”, señaló. Sheinbaum dejó claro que México respeta el marco legal estadounidense, pero repudia el estigma y la criminalización de los migrantes.
“Nosotros no estamos de acuerdo con el trato de las y los mexicanos como criminales. Si alguien cometió un delito tiene que llevar su proceso en Estados Unidos”, insistió.
La mandataria también destacó la importancia económica y social de la diáspora mexicana, estimada en 40 millones de personas, la mayoría con estatus legal o con años de residencia en el país vecino. “Fortalece la economía de Estados Unidos. La mayoría tiene papeles o lleva más de cinco o seis años en el país”, afirmó.
Sheinbaum aseguró que los cruces irregulares de mexicanos han disminuido y recordó que la comunidad migrante sostiene sectores clave como el campo, la construcción y los servicios, mientras sigue enfrentando discriminación y violaciones a sus derechos.
Asimismo, reiteró que México protegerá a sus connacionales sin intervenir en la política interna estadounidense. “Siempre vamos a buscar el diálogo, la coordinación y cuando no estemos de acuerdo también lo vamos a decir, pero de manera responsable”, declaró.
Estas declaraciones surgen en medio de un incremento de operativos migratorios en varios estados de Estados Unidos, especialmente en zonas fronterizas y lugares de trabajo, donde mexicanos continúan enfrentando detenciones, abusos y, en algunos casos, muertes bajo custodia de las autoridades migratorias estadounidenses.

