Las autoridades terminaron de preparar las maletas electorales del departamento de Santa Bárbara, un paso crucial dentro del proceso que mantiene en vilo a miles de hondureños. Cada una de estas maletas contiene el material que permitirá verificar, cotejar y resguardar la voluntad del pueblo, por lo que su traslado hacia Tegucigalpa se maneja bajo estrictas medidas de seguridad y con la mirada atenta de quienes exigen transparencia absoluta.
El movimiento en los centros de acopio ha sido constante y cargado de expectativa. Entre murmullos, comentarios y la habitual tensión postelectoral, los equipos de logística trabajaron para dejar todo listo y garantizar que nada quede a la improvisación. Los camiones destinados al transporte ya están alineados, custodiados por personal que permanece alerta ante cualquier señal irregular, conscientes de que la confianza del país depende de cada detalle.
Para muchos, ver estas maletas listas genera una mezcla de alivio y sospecha. En un ambiente donde cada voto cuenta y cualquier retraso despierta rumores, el simple acto de trasladar los paquetes se convierte en un evento que acapara la atención ciudadana. La población espera que este proceso avance sin contratiempos y que el material llegue íntegro a la capital, donde continuará el escrutinio que mantiene al país pendiente de cada movimiento.

