Parientes cercanos retiraron del Ministerio Público en Tegucigalpa el cadáver de Mario Benítez Hernández, de 62 años, quien había permanecido en la sala de autopsias durante mes y medio. La víctima era originaria del sector de Masaguara, en el departamento de Intibucá.
Benítez Hernández fue asesinado a disparos en el caserío Mozotal, comunidad de Quiragüira. Según informes policiales, el homicida ya estaría plenamente identificado en la localidad; se trata de otro aldeano que le disparó para evitar pagar los 44 mil lempiras que Benítez Hernández le había prestado.
El informe forense confirmó que la víctima había entregado la suma de dinero a su agresor. Al intentar cobrar la deuda, el deudor lo atacó a disparos en varias ocasiones. Tras cometer el crimen, el sospechoso huyó del caserío y hasta la fecha se desconoce su paradero.

