El papa León XIV decidió suprimir la comisión establecida por su antecesor, Francisco, destinada a “incentivar las donaciones mediante campañas específicas” para la Santa Sede. La medida, adoptada tras consultar al Consejo de Economía y expertos financieros, implica que los miembros de la comisión cesan en sus funciones y que todos los bienes del organismo se integran a la Santa Sede.
La comisión había sido creada en febrero pasado, mientras Francisco estaba hospitalizado, con el objetivo de estimular donaciones de fieles, obispos y benefactores, así como recaudar fondos para proyectos específicos de la Curia y la Gobernación del Vaticano. León XIV considera que la gestión de las colectas representa un tema “importante entre las Iglesias particulares y la Sede Apostólica” y ha decidido que por ahora sea la Secretaría de Economía quien retome estas funciones.
Según el quirógrafo pontificio, el Consejo de Economía se encargará de supervisar y reestructurar la organización institucional responsable de las donaciones, proponiendo posteriormente los nombres de los miembros del grupo de trabajo para su aprobación papal a través de la Secretaría de Estado.
Las donaciones representan un componente clave para la economía vaticana. El balance de 2024 reflejó una reducción significativa del déficit, que pasó de 83 a 44 millones de euros, impulsada por un incremento de 79 millones en los ingresos, principalmente provenientes de donaciones y la gestión hospitalaria del Vaticano.

