Honduras – Este 12 de junio, en el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, se hace un llamado urgente a visibilizar esta problemática que afecta a miles de niñas y niños en el país.
De acuerdo con el observatorio, al menos 4 de cada 10 menores en Honduras se ven obligados a trabajar, principalmente debido a condiciones de pobreza extrema. Otros factores determinantes son la escasa accesibilidad a centros educativos, la violencia, la migración y la desintegración familiar.
“El trabajo infantil tiene un impacto devastador en el desarrollo físico, emocional y social de los menores”, advirtió Moreno.
La realidad de estos niños y niñas es alarmante: muchos pasan largas jornadas trabajando, desde vender productos en los semáforos, recorrer grandes distancias cargando mercancía, hasta realizar labores pesadas en el campo.
Lamentablemente, en numerosos casos, son los propios padres quienes empujan a sus hijos a estas actividades, ya sea para obtener ingresos a través de ventas o incluso mediante la mendicidad, aprovechándose de la inocencia de los menores.
Moreno concluyó que erradicar el trabajo infantil en Honduras requiere un enfoque integral, que aborde las causas estructurales del problema, como la pobreza, la desigualdad y la falta de oportunidades educativas y laborales.

