Aunque parezca lejano, la inteligencia artificial (IA) ya está siendo utilizada en algunas instituciones del Estado hondureño. Por ejemplo, el Ministerio Público y la Corte Suprema de Justicia han comenzado a emplear sistemas automatizados para clasificar expedientes, organizar datos y agilizar procesos judiciales.
También en el sector educativo, universidades como la UNAH están explorando el uso de plataformas con IA para evaluar el rendimiento académico y personalizar la enseñanza.

Aunque aún es un proceso incipiente, estos avances marcan un paso importante hacia la modernización del Estado. Sin embargo, el reto es garantizar que estas herramientas sean utilizadas con transparencia, ética y sin sustituir el criterio humano en decisiones clave.
La transformación digital en Honduras avanza lentamente, pero con pasos cada vez más firmes.
