La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad-Bissessar, defendió con vehemencia la presencia de tropas estadounidenses en su país, asegurando que la cooperación con Washington ha logrado reducir de manera significativa el tráfico de drogas, armas y personas en el Caribe. La mandataria sostuvo que su nación, pese a su tamaño, se beneficia enormemente de esta alianza en medio de redes criminales transnacionales que operan cerca de sus costas.
Los ejercicios militares, que cuentan con la participación de la 22ª Unidad Expedicionaria de Marines y del portaaviones USS Gerald Ford, se desarrollan a solo kilómetros de Venezuela, en un contexto de fuertes tensiones diplomáticas. El Gobierno venezolano, liderado por Nicolás Maduro, calificó las maniobras de “irresponsables” y advirtió que quienes impulsan estas acciones podrían enfrentar graves consecuencias.
Persad-Bissessar enfatizó que Trinidad y Tobago no permitirá que su territorio sea usado para ataques contra Venezuela y reafirmó su disposición a mantener relaciones pacíficas con la población vecina. Sin embargo, la cercanía de las fuerzas estadounidenses y la intensificación de los operativos antidrogas han encendido las alarmas en la región, mientras Caracas amenaza con represalias por lo que considera una “provocación directa” frente a sus costas.
Los ejercicios militares están programados para continuar hasta el final de la semana, manteniendo la región en una tensión palpable y con la mirada puesta en la inestable relación entre Estados Unidos, Trinidad y Tobago y Venezuela.

