Kembery Chirinos Flores, de 25 años y originaria de Olancho, Honduras, fue hallada sin vida dentro de un vehículo en la ciudad de Sunnyvale, California, con heridas producidas por arma de fuego. El hecho ocurrió la noche del miércoles 7 de enero, y los presuntos responsables huyeron del lugar.
La joven, quien había emigrado a Estados Unidos en 2019, deja un niño de cinco años, al que consideraba el “amor de su vida”, según sus publicaciones en redes sociales. La noticia ha causado consternación entre familiares, amigos y miembros de la comunidad hondureña en Estados Unidos.
El Departamento de Seguridad Pública (DPS) de California investiga el caso, que hasta el momento se maneja como un hecho aislado. Familiares han solicitado oraciones y esperan que las autoridades esclarezcan los hechos y hagan justicia por la muerte de Kembery.
Su recuerdo y mensajes de despedida circulan en redes sociales, donde amigos y familiares expresan dolor y solidaridad, recordando a Kembery como una joven llena de vida y amor por su hijo y su familia.

