El Hospital General San Isidro de Tocoa se encuentra en estado de calamidad debido a la grave escasez de insumos médicos, lo que afecta directamente la atención de los pacientes.
El personal de salud ha denunciado que, ante la falta de guantes, se ven obligados a utilizar bolsas de pulpería para realizar procedimientos, mientras que tampoco cuentan con algodón, gasas ni otros materiales básicos indispensables para la atención médica.
La situación se agrava en el área de laboratorio, donde se ha suspendido la atención a pacientes debido a la carencia de insumos y materiales radioactivos necesarios para los análisis clínicos.
La crisis ha generado preocupación entre la población de Tocoa y comunidades aledañas, que dependen de este centro hospitalario para recibir atención médica de urgencia y servicios especializados.
