Elementos de la Dirección Nacional de Servicios Policiales Fronterizos (DNSPF), en coordinación con la Oficina Central Nacional de Interpol en Honduras, capturaron este lunes a un joven hondureño de 22 años que arribó al país en un vuelo de repatriados procedente de Estados Unidos.
El detenido, cuya identidad no ha sido revelada, tenía orden de captura emitida por el Juzgado de Letras Penal de Talanga, Francisco Morazán, desde el 25 de octubre de 2023. Se le acusa de intento de asesinato en perjuicio de su “mejor amigo”, hecho ocurrido tras una discusión personal que casi termina en tragedia.
Captura en aeropuerto
La detención se llevó a cabo en la terminal aérea de La Lima, Cortés, en una operación discreta y profesional, sin incidentes. Posteriormente, el sospechoso fue trasladado bajo estrictas medidas de seguridad y puesto a disposición de los tribunales competentes.
Las autoridades informaron que esta acción forma parte de los controles fronterizos permanentes que se realizan en coordinación con organismos internacionales como Interpol, con el objetivo de garantizar que quienes tengan cuentas pendientes con la justicia enfrenten un proceso legal en el país.
Posible condena
De ser hallado culpable, el joven podría enfrentar una pena de 13 a 22 años de prisión, de acuerdo con el Código Penal de Honduras, dependiendo de agravantes como el uso de armas, la premeditación o el abuso de confianza.
Otro crimen que estremece al país
La captura ocurre casi al mismo tiempo que otro caso conmocionó a la población: la detención de un universitario acusado de planificar y ejecutar el asesinato de su compañero y supuesto amigo, Darwin Antonio Bueso Hernández, con el fin de robarle su vehículo.
De acuerdo con las investigaciones, el joven fue estrangulado, amarrado con piedras y arrojado al río Chamelecón en San Pedro Sula, en un crimen fríamente planificado.
Ambos casos reflejan la ola de violencia y traición entre jóvenes hondureños, donde lo que parecía amistad termina convertido en tragedia.

