La eliminación de Honduras del Mundial United 2026 no solo apagó la ilusión de todo un país, también marcó el final de una era para varios jugadores que habían sido piezas indispensables en los últimos procesos mundialistas.
Andy Najar, quien ya había adelantado que esta sería su última eliminatoria, se despide justamente en el mismo escenario donde años atrás quedó fuera del cupo directo a Rusia 2018. El Estadio Nacional La Sabana vuelve a ser testigo de un adiós que, para muchos, resulta tan simbólico como doloroso.
A su retiro se unen nombres que han cargado la camiseta con peso y responsabilidad: Romell Quioto, Anthony Lozano, Albert Elis, el colombiano Yustin Arboleda, Marcelo Santos y, posiblemente, los porteros Edrick Menjívar y Luis «Buba» López, dos guardianes del arco que hoy enfrentan una decisión difícil.
Najar, quien al menos logró vivir un Mundial en Brasil 2014, vio cómo sus siguientes intentos naufragaron con distintos entrenadores y promesas rotas. Ahora cierra un ciclo cargado de contrastes, de gloria temprana y golpes que nunca terminaron de sanar.
En caso de confirmarse su retiro, Luis «Buba» López sería el otro mundialista en poner punto final a su etapa con la bicolor, dejando vacante el lugar del último sobreviviente de una generación que alguna vez soñó con devolver a Honduras al escenario más grande del fútbol.
El adiós de estos referentes llega como un recordatorio cruel de que las oportunidades se agotan y de que esta eliminación dejó heridas más profundas que una simple derrota.

