El Tratado de Libre Comercio entre Honduras y China continúa en un limbo que ya genera rumores, tensiones y más de una ceja levantada en los pasillos del poder. Pese a más de un año de negociaciones, el secretario de Desarrollo Económico, Fredis Cerrato, admitió que el proceso está prácticamente congelado y sin una fecha clara para concretarse, un silencio que muchos consideran demasiado ruidoso.
El funcionario aseguró que el tema sigue abierto, pero reveló que el país esperaba ver inversiones chinas antes de firmar, acompañadas de transferencia tecnológica y un impulso real a la productividad nacional. Según señaló, ese paso previo nunca llegó porque, presuntamente, China habría puesto su propia condición: no invertir ni mover un dedo sin la firma definitiva del acuerdo. Ese choque de expectativas habría dejado las negociaciones paralizadas.
Cerrato insistió en que la decisión es altamente sensible y que el Gobierno analiza minuciosamente cada posible consecuencia junto al Gabinete Económico, el Banco Central, Aduanas y Finanzas, en un proceso que se maneja con tanto hermetismo que ya despierta especulaciones.
Aseguró que se avanza con cautela para evitar cualquier señal de improvisación, insistiendo en que cada movimiento debe estar respaldado por criterios técnicos. “Lo mejor es tomarlo con calma y con los equipos técnicos. No hemos firmado porque no estamos improvisando, hay un conocimiento serio”, declaró, intentando apagar las sospechas que crecen alrededor de un acuerdo que parece estar atrapado en un juego de presiones y estrategias de alto nivel.

