Un hombre de aproximadamente 80 años, aún sin identificar, fue encontrado muerto este lunes en un hotel ubicado en el centro de Tegucigalpa, aparentemente tras haber consumido sildenafil (Viagra) junto con una bebida energizante.
Las autoridades preliminarmente atribuyen su fallecimiento a un paro cardiaco provocado por la combinación de la llamada “pastilla azul” —también conocida popularmente como “caballito blanco” o Viagra— con una bebida energética, usada para potenciar su efecto sexual.
El cuerpo fue hallado en el segundo piso del hotel, cerca del Hoyo de Merriam, en pleno centro capitalino. La Policía Nacional se presentó al lugar y permanece a la espera del levantamiento del cadáver, mientras que Medicina Forense realizará los exámenes correspondientes para determinar las causas exactas del deceso.
¿Qué es el sildenafil y por qué puede ser peligroso?
El sildenafil es un medicamento que pertenece a la clase de inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (PDE5). Se utiliza para tratar la disfunción eréctil al aumentar el flujo sanguíneo al pene durante la estimulación sexual. Sin embargo, su consumo sin supervisión médica puede acarrear riesgos graves para la salud.
El cardiólogo Roberto Cosenza advirtió a tunota sobre los peligros del uso indiscriminado:
“Ya hay muchos casos de personas que han muerto por tomar Viagra (sildenafil) sin control médico. Puede causar enfermedades cardiovasculares, infartos, arritmias y la muerte, especialmente cuando se combina con otras sustancias.”
Venta ilegal de “pastillas azules” en el centro de Tegucigalpa
La venta descontrolada de sildenafil en Tegucigalpa representa un serio problema de salud pública. En julio pasado, el periodista Fernando Banegas expuso en una transmisión en vivo cómo estas pastillas se comercializan en “chicleras” del parque central, muchas veces como si fueran simples caramelos. Una vendedora incluso aseguraba que las pastillas “levantan muertos” y las ofrece a un precio muy accesible, facilitando así su consumo irresponsable y sin supervisión médica.
Un riesgo para la salud pública
El acceso libre e informal a medicamentos como el sildenafil pone en riesgo la vida de miles de personas. En Honduras, al igual que en otros países, este medicamento debe ser adquirido exclusivamente con receta médica, luego de una evaluación profesional que garantice su uso seguro.
La venta desregulada no solo vulnera la salud pública, sino que también evidencia la urgente necesidad de reforzar los controles sanitarios y promover campañas de prevención para concienciar a la población sobre los peligros de su consumo irresponsable.

