Una nueva hipótesis policial surge en torno al asesinato de la ingeniera civil Liliam Elizabeth Padilla Martínez, de 37 años, quien fue ultimada este sábado en San Pedro Sula.
El ataque ocurrió cuando la profesional se conducía en una camioneta de lujo por la residencial Cedros. Tras recibir múltiples disparos, el vehículo avanzó varios metros hasta impactar contra el muro de una vivienda.
De acuerdo con información preliminar, sicarios interceptaron a la víctima en el bulevar Mackay y la persiguieron a bordo de un automóvil sedán azul, tipo Civic. Los impactos de bala fueron mortales y Padilla falleció de inmediato dentro de su vehículo.
Sus restos fueron velados en la funeraria Amor Eterno de La Ceiba y este lunes serán sepultados.
Familiares revelaron que Padilla estaba a punto de inaugurar una plaza comercial en Santa Bárbara, proyecto en el que ella había asumido la inversión y ejecución de la obra, mientras que una amiga aportó el terreno. La inauguración estaba prevista para los próximos días.
Los parientes también confirmaron que la ingeniera había recibido una carta de extorsión en la que se le exigía el pago de una fuerte suma de dinero como condición para permitir la apertura del inmueble, lo que ahora se investiga como posible móvil del crimen.

