Tegucigalpa, Honduras.– El decomiso de más de 1.5 toneladas de supuesta cocaína en las últimas horas vuelve a poner en evidencia una posible transformación en las rutas utilizadas por organizaciones dedicadas al narcotráfico en Centroamérica.
En un período de 48 horas, las autoridades hondureñas reportaron la incautación de 1,548 kilos de cocaína durante dos operaciones desarrolladas en la zona sur del país, específicamente en el sector de manglares ubicado entre los municipios de Marcovia, Choluteca, y San Lorenzo, Valle.
El primer operativo permitió el decomiso de 648 kilos de cocaína, mientras que en una segunda acción las autoridades incautaron más de 900 kilos, elevando el total de droga decomisada en ambas operaciones a más de una tonelada y media.
Estas incautaciones representan cerca del 64 % de toda la cocaína decomisada en los diez operativos registrados durante el presente año, según los datos divulgados.
El secretario de Seguridad, Gerzon Velásquez, señaló que la instalación de escudos aéreos y marítimos por parte de Estados Unidos y otros países aliados en sectores del sur del continente podría estar provocando cambios en las rutas utilizadas por los grupos criminales para transportar droga.
Aunque durante años Honduras fue identificada principalmente como un corredor utilizado para el traslado de cocaína a través del Caribe, los recientes decomisos en la costa del Pacífico evidencian que las organizaciones criminales también estarían utilizando con mayor frecuencia esta ruta marítima para movilizar cargamentos procedentes de Sudamérica con destino hacia el norte del continente.
Con estas dos recientes operaciones, la cantidad de droga incautada en Honduras durante 2026 asciende a aproximadamente 2.5 toneladas de cocaína, mientras las autoridades mantienen las acciones de vigilancia y combate contra las estructuras vinculadas al narcotráfico.
Las recientes incautaciones en los manglares del sur del país representan uno de los mayores golpes contra el tráfico de drogas registrados en lo que va del año y mantienen bajo atención la posible reconfiguración de las rutas del narcotráfico en la región.


