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¿Culpa de la política exterior el fin del TPS?

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Tegucigalpa, 7 de julio de 2025 – Han pasado ya 1,259 días desde que Xiomara Castro se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia de Honduras. Su llegada al poder generó grandes expectativas en una población marcada por el desgaste de tres administraciones nacionalistas previas. No obstante, su mandato bajo la bandera del partido Libre ha tenido una relación accidentada con Estados Unidos, a pesar de que oficialmente se insiste en una postura de “respeto mutuo”.

– Actualmente, ninguno de los dos países cuenta con embajadores en funciones, y todo indica que esa situación podría mantenerse hasta que Honduras tenga nuevo gobierno en 2026.

En menos de una semana, la administración estadounidense ha lanzado dos medidas que golpean directamente a Honduras: la imposición de un gravamen a las remesas y la anulación del Estatus de Protección Temporal (TPS), beneficio migratorio vigente desde 1999.

Las tensiones diplomáticas entre el entonces canciller Enrique Reina y la exembajadora Laura Dogu crearon un ambiente de constantes fricciones bilaterales.

Temas delicados como las ZEDEs, la política energética, la elección interina del Fiscal General, la propuesta de cárcel en las Islas del Cisne, reuniones con funcionarios de Venezuela, la denuncia del acuerdo de extrad

ición, la instalación de la CICIH, la presencia militar en Palmerola, el clima de violencia y el contexto electoral fueron ejes de choques reiterados entre Tegucigalpa y Washington durante más de tres años.

Diplomacia confrontativa: Reina vs. Dogu

 

Uno de los primeros roces ocurrió en septiembre de 2022, cuando el canciller Reina cuestionó públicamente a la embajadora Dogu por su respaldo a las ZEDEs y una reunión con Salvador Nasralla, a quien llamó «vicepresidente» en una publicación. Aunque Dogu rectificó luego, Reina avivó la polémica con un mensaje que advertía que sus actos “comprometían las relaciones bilaterales”.

La tensión se mantuvo. En octubre de ese mismo año, la embajadora criticó las políticas energéticas y de inversión del país, mientras Reina replicó que sus comentarios solo agravaban el vínculo diplomático y demostraban poco entendimiento de la realidad hondureña.

En noviembre de 2023, el subsecretario estadounidense Brian Nichols manifestó reservas sobre el nombramiento interino del fiscal general, a lo que Reina respondió defendiendo la legalidad del proceso según la Constitución hondureña.

Más adelante, en julio de 2024, Dogu expresó preocupación por el proyecto de una cárcel en las Islas del Cisne. Reina le replicó que incluso EE. UU. tiene prisiones alejadas del territorio continental y acusó a Dogu de pretender dictar al país lo que debía o no hacer.

Extradición, Venezuela y señalamientos de narcotráfico

Una de las mayores controversias ocurrió en agosto de 2024, cuando se hizo pública una reunión entre altos mandos militares hondureños y su homólogo venezolano, Vladimir Padrino. Dogu calificó de alarmante la imagen de funcionarios hondureños sentados junto a un supuesto narcotraficante.

La respuesta del canciller Reina fue directa: acusó a la embajadora de irrespetar la soberanía nacional. Poco después, y por instrucción de la presidenta Castro, Honduras decidió denunciar el tratado de extradición con EE. UU., vigente desde 2012.

Esta decisión coincidió con la divulgación de un video que mostraba al cuñado de la presidenta, Carlos Zelaya, negociando supuestos fondos con narcotraficantes para financiar la campaña electoral de 2013.

Desde entonces, ninguna acción judicial relevante ha sido emprendida para investigar a los implicados.

Tensiones por corrupción, Palmerola y advertencias de seguridad

En diciembre de 2024, Dogu declaró a la prensa que la corrupción seguía siendo un flagelo grave en Honduras. Reina arremetió de nuevo, sugiriendo que sus declaraciones eran inoportunas.

Ya en enero de 2025, Xiomara Castro lanzó una advertencia al gobierno estadounidense: si Trump promovía deportaciones masivas de hondureños, Honduras evaluaría el cierre de la base militar de Palmerola.

En mayo, una alerta de EE. UU. sobre potenciales hechos violentos en el país fue vista por el gobierno como un intento de desestabilización. La mandataria reaccionó afirmando que Honduras vive en paz y desestimó cualquier narrativa alarmista.

El 20 de junio, la candidata oficialista Rixi Moncada declaró que “la Embajada Americana no representa la voluntad popular”, en un discurso donde llamó a los hondureños a ejercer su soberanía con dignidad.

Zelaya: enlace con Trump y asesores estadounidenses

Recientemente, el expresidente Manuel Zelaya reveló que ha sido el canal de comunicación con la Casa Blanca desde el retorno de Trump. Aseguró que fue el propio Washington quien solicitó ese contacto directo y que ha colaborado en temas como migración y extradición.

Zelaya también confirmó que el exembajador Hugo Llorens y el exfuncionario Thomas Shannon están contratados como asesores del gobierno de Castro.

Participación internacional y reclamos contra EE. UU.

La presidenta Castro decidió no asistir a la Cumbre de las Américas de 2022 en protesta por la exclusión de varios países. En su discurso de abril de 2025 durante la cumbre de Celac en Tegucigalpa, pidió debatir el modelo económico global impuesto por EE. UU.

Criticó el embargo contra Cuba, y sentenció que el neoliberalismo ha vaciado las economías de la región y concentrado la riqueza en manos de unos pocos.

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