Tegucigalpa, Honduras. – El fiscal general Johel Zelaya respondió a las recientes acusaciones del general en condición de retiro, Romeo Vásquez Velásquez, quien publicó un video de casi tres minutos en el que lanza duras críticas contra el Ministerio Público, acusando a sus autoridades de parcialidad y falta de acción frente a la corrupción.
En su mensaje, Vásquez Velásquez calificó a Zelaya como un «fiscal de juguete», insinuando que existe protección mutua entre quienes ostentan el poder y una evidente manipulación política de las instituciones del Estado. Además, hizo un llamado a la ciudadanía a no guardar silencio ante lo que considera una preocupante desviación de la justicia.
Ante estas declaraciones, el fiscal general Johel Zelaya respondió de manera indirecta, sin mencionar por nombre al exjefe del Estado Mayor Conjunto:
“No ha de ser fácil estar prófugo. No es fácil. Nunca quisiera estar en el momento que él pasa”, expresó.
Zelaya lamentó los constantes ataques a su gestión y afirmó que su conducta ha estado siempre guiada por principios y valores.
“No soy perfecto. La perfección solo la tiene Dios. He tratado de hacer lo mejor, pensando en mi familia, en mis padres y en mis buenos amigos”, manifestó.
El fiscal negó ser un funcionario de doble moral y reiteró que su trabajo responde al pueblo hondureño, que financia con sus impuestos el funcionamiento del Ministerio Público. Aseguró que no toma las críticas como algo personal y que evita referirse a personas específicas por respeto al principio de inocencia.
“No se trata de ataques personales, se trata de hacer justicia, de decir las cosas como son”, subrayó.
Si bien evitó brindar detalles sobre investigaciones en curso, Zelaya afirmó que el Ministerio Público posee información que será presentada ante los tribunales cuando sea oportuno. En ese contexto, deslizó una declaración que dejó abierta la posibilidad de hechos aún por esclarecer:
“Lo que le debería explicar al pueblo hondureño es lo que pasó el 24 de noviembre de 2013 en una casa del norte de este país. Eso hay que decirle, las verdades al pueblo”, dijo, sin profundizar.
Finalmente, el fiscal general reafirmó su respeto por la libertad de expresión, pero pidió ejercer ese derecho con responsabilidad:
“Admiro la libertad de expresión. Es un derecho humano. En el que todos debemos, claro, expresarnos dentro del límite de lo legal”, concluyó.
