Muchos alimentos que se promocionan como saludables en realidad pueden jugar en contra de tu salud. La publicidad y el marketing a menudo exageran sus beneficios, escondiendo ingredientes que pueden ser perjudiciales.
Granola
Aunque es famosa por su fibra y proteínas, la granola suele contener altos niveles de azúcar, incluidos siropes naturales como el de arce. Esto puede provocar picos de azúcar en la sangre y arruinar la idea de un desayuno saludable.
Bebidas deportivas
Marcas como Gatorade o Lucozade prometen mejorar el rendimiento y la hidratación, pero en realidad muchas contienen azúcares añadidos y químicos innecesarios. Para hidratarte, nada supera al agua.
Barritas de proteínas
Estas populares snacks pueden parecer saludables, pero son ultraprocesadas y cargadas de azúcar, aromatizantes y agentes de carga. No te dejes engañar por su apariencia “fitness”.
En resumen, no todo lo que dice ser saludable realmente lo es. Leer las etiquetas y entender los ingredientes puede marcar la diferencia entre cuidar tu cuerpo o sabotearlo sin darte cuenta.

