Investigadores de la Universidad del Sur de California alertan sobre el tetrachloroetileno, un químico presente en productos de limpieza en seco y adhesivos industriales, que según un estudio reciente está relacionado con un riesgo tres veces mayor de desarrollar fibrosis hepática en adultos. El análisis se realizó sobre muestras sanguíneas de 1.614 personas y reveló que cerca del 7% tenía niveles detectables de este compuesto.
Los científicos advirtieron que incluso concentraciones bajas del químico en sangre pueden aumentar drásticamente la probabilidad de daño hepático, independientemente del consumo de alcohol o la acumulación de grasa en el hígado. La fibrosis hepática es una enfermedad silenciosa que puede derivar en cirrosis, insuficiencia hepática o cáncer si no se detecta a tiempo.
El tetrachloroetileno se encuentra en limpieza en seco, quitamanchas, adhesivos y pulidores de metales. La EPA lo clasifica como probable carcinógeno y ha limitado su uso en productos domésticos, alertando que la exposición prolongada puede afectar el hígado, los riñones, el sistema nervioso y el desarrollo de fetos y niños.
El estudio sugiere que la exposición ambiental al PCE podría estar subestimada y recomienda limitar su contacto siempre que sea posible, así como priorizar controles médicos en personas con señales de daño hepático sin causa aparente. Los investigadores insisten en la necesidad de estudios adicionales para evaluar cómo este químico puede estar afectando la salud de la población en general.

