Una joven emprendedora hondureña, dedicada a la comercialización de ropa para mujeres talla plus, compartió en TikTok su experiencia como víctima de una estafa que le ocasionó pérdidas superiores a los 30,000 lempiras.
Su testimonio se propagó velozmente, despertando empatía y alertas para otros pequeños comercios.
Según la emprendedora, la estafa inició con una clienta que aparentaba ser confiable y efectuaba compras constantes, presentando comprobantes de pago que, en las primeras ocasiones, se reflejaban correctamente.
Con el paso del tiempo, la presunta compradora comenzó a enviar comprobantes adulterados, y la joven, confiando en ellos, entregaba los productos sin corroborar los fondos reales en su cuenta bancaria.
Con lágrimas, la emprendedora manifestó: “He llorado sin cesar por esta situación, porque somos mujeres valientes que nos esforzamos por alimentar a nuestras familias. Espero que mi vivencia les sirva de enseñanza y que tomen en cuenta estos consejos: no vendamos de manera impulsiva”. Su relato despertó cientos de respuestas de apoyo y testimonios similares compartidos por otros emprendedores.
Expertos en finanzas aconsejan a los pequeños negocios confirmar siempre cada transacción directamente en su cuenta bancaria, desconfiar de comprobantes digitales que puedan ser modificados, utilizar plataformas y métodos de pago confiables, y llevar un registro detallado de todas sus operaciones.
Este caso pone de manifiesto los desafíos que enfrentan los emprendedores en Honduras, particularmente en el ámbito del comercio electrónico.

