El secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, confirmó que la Santa Sede buscó una solución que evitara derramamiento de sangre, incluyendo un posible acuerdo con Nicolás Maduro y otros miembros del régimen, pero que finalmente no fue posible concretarlo. Parolin explicó que la intención era garantizar una salida pacífica, aunque reconoció que la situación se consumó antes de que se lograra un acuerdo.
El funcionario vaticano señaló que actualmente la situación en Venezuela es de gran incertidumbre y expresó su deseo de que evolucione hacia estabilidad y recuperación económica, destacando la necesidad de un proceso de democratización en el país. Parolin también recordó que el Vaticano siempre ha apoyado soluciones pacíficas y ha buscado que se respeten los intereses del pueblo venezolano, alejados de cualquier interés partidista.

