Durante su visita oficial a Camboya este jueves, el presidente de China, Xi Jinping, advirtió que las guerras comerciales socavan el sistema multilateral de comercio y perturban el orden económico mundial. En su discurso, también señaló que el unilateralismo y el hegemonismo «no cuentan con el respaldo de los pueblos».
El mandatario chino hizo un llamado a la comunidad internacional a fortalecer la cooperación y a mantener “firmemente en sus propias manos” las riendas de la seguridad nacional y el desarrollo, subrayando la necesidad de unidad frente a crecientes tensiones geopolíticas.
Estas declaraciones se producen en medio de las amenazas por parte de Washington de imponer aranceles de hasta el 245 % a productos de origen chino, una medida que ha elevado la tensión comercial entre ambas potencias.
Agregó que, «si EE.UU. continúa con el juego de las cifras arancelarias, China lo ignorará», pero si Washington «insiste en seguir infringiendo sustancialmente los derechos e intereses chinos, China contraatacará resueltamente y luchará hasta el final».
Resumen de la guerra comercial entre Estados Unidos y China
La guerra comercial entre Estados Unidos y China es una disputa económica iniciada en 2018, cuando el gobierno del entonces presidente Donald Trump impuso aranceles a cientos de productos chinos, alegando prácticas comerciales desleales, robo de propiedad intelectual y un déficit comercial significativo con el gigante asiático.
China respondió con medidas similares, imponiendo aranceles a productos estadounidenses. Este intercambio de sanciones arancelarias afectó a sectores clave como tecnología, agricultura y manufactura en ambos países, generando incertidumbre en los mercados globales.
Aunque en 2020 ambas naciones firmaron la llamada «Fase Uno» del acuerdo comercial, comprometiéndose a aumentar las compras de productos y servicios, las tensiones persisten. La administración de Joe Biden ha mantenido varios aranceles y ha adoptado medidas adicionales en materia de restricciones tecnológicas, especialmente en el sector de semiconductores y la inteligencia artificial.
Actualmente, la rivalidad comercial refleja una competencia estratégica más amplia entre las dos principales economías del mundo, con implicaciones en la seguridad nacional, el liderazgo tecnológico y el equilibrio geopolítico global.
