El número de víctimas mortales a causa del devastador terremoto de magnitud 7,7 que sacudió Myanmar este viernes ha ascendido a 153, según las autoridades locales. Sin embargo, se prevé que la cifra continúe en aumento a medida que avanzan las labores de rescate.
En Myanmar, al menos 144 personas han perdido la vida y más de 730 han resultado heridas, de acuerdo con declaraciones del jefe del gobierno militar, Min Aung Hlaing. La mayoría de los fallecimientos confirmados se registraron en Naypyidaw, la capital del país, aunque las zonas rurales aún permanecen incomunicadas debido a la falta de electricidad y acceso a internet, lo que dificulta la evaluación total de los daños.
En Tailandia, el sismo también tuvo consecuencias trágicas. Al menos ocho personas murieron en Bangkok tras el colapso de un edificio, según informó el vice primer ministro Anutin Charnvirakul. Posteriormente, se confirmó la muerte de una novena persona tras el derrumbe de una grúa en otra zona de la ciudad.
Las autoridades tailandesas han advertido que aún hay más de 100 personas atrapadas entre los escombros, por lo que los equipos de rescate continuarán trabajando durante toda la noche en un esfuerzo por encontrar sobrevivientes.
Se espera que en las próximas horas se obtengan más detalles sobre el impacto del terremoto en ambas naciones.
