Un estudio reciente revela que alrededor de los 50 años, el cuerpo sufre un “punto de inflexión biológico”. Según los científicos, órganos y tejidos entran en una aceleración brusca del desgaste, con cambios moleculares que se disparan en lo que describen como una “tormenta en cascada” de proteínas.
La aorta es la más afectada, enviando señales de envejecimiento que impactan en todo el organismo. Los investigadores identificaron 48 proteínas ligadas a enfermedades comunes de la edad, como problemas cardíacos, hígado graso y fibrosis.
Más allá de entender el envejecimiento, este hallazgo abre la puerta a posibles tratamientos para retrasar estas transformaciones críticas y mejorar la calidad de vida en la edad adulta.
