El gobierno de Estados Unidos suspendió la tramitación de visas de inmigrante para solicitantes de 75 países, una medida que busca limitar la entrada de extranjeros que podrían representar una “carga económica” para el país, según indicó el Departamento de Estado.
Entre las naciones afectadas se encuentran Rusia, Irán, Somalia, Haití, Eritrea, así como países con relaciones amistosas como Brasil, Egipto y Tailandia. La suspensión no aplica a visas de turista o negocios, pero sí incluye un escrutinio exhaustivo de las redes sociales de los solicitantes.
La decisión se enmarca en la política migratoria del gobierno de Donald Trump, que ya había revocado más de 100.000 visas en lo que va del año y deportado a más de 605.000 personas, mientras otras 2,5 millones abandonaron el país de manera voluntaria. La medida ha generado críticas por su carácter selectivo y por el énfasis en ciertos países y grupos étnicos, reflejando la línea restrictiva que Trump mantiene sobre la inmigración.

