Por Adriana Gómez Licón – The Associated Press
El Gobierno de Donald Trump afirmó este miércoles que deportó a ocho migrantes condenados por delitos en Estados Unidos, tras informes de expulsiones de migrantes a Sudán del Sur, un país africano en guerra.
En una sesión informativa de 12 minutos, las autoridades migratorias se negaron a revelar los destinos finales de los migrantes, pero aseguraron que sus países de origen no los querían recibir de regreso.
Abogados han dicho que las expulsiones violaron una orden judicial contra la deportación de personas a países que no sean sus lugares de origen, sin antes permitirles argumentar que eso podría ponerlos en peligro.
“Ningún país del mundo quería aceptarlos debido a sus crímenes tan singularmente monstruosos y bárbaros”, declaró la subsecretaria de Asuntos Públicos, Tricia McLaughlin, durante la conferencia de prensa. “Estos individuos atroces han aterrorizado las calles estadounidenses durante demasiado tiempo”.
