En un operativo antidrogas desarrollado este lunes en Cofradía, Cortés, las autoridades policiales detuvieron a dos hombres que transportaban un cargamento de presunta cocaína. De acuerdo con estimaciones preliminares, la droga rondaría los 100 kilos.
El ministro de Seguridad, Gustavo Sánchez, informó a través de sus redes sociales sobre la captura y el decomiso, precisando que el estupefaciente estaba oculto en dos sacos dentro de un vehículo.
La operación continúa en desarrollo y en las próximas horas se confirmará la cantidad exacta de droga incautada. Los detenidos, junto con las evidencias, serán remitidos a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) para su presentación ante el Ministerio Público, donde se les interpondrá el requerimiento fiscal correspondiente.
Este golpe al narcotráfico se suma a otros decomisos realizados en las últimas semanas como parte de la estrategia de seguridad implementada para combatir el crimen organizado. Sin embargo, Honduras continúa enfrentando una alarmante ola de violencia que afecta comunidades en todo el país.
Altos índices de homicidios, asaltos, extorsiones y otros delitos mantienen a la población en constante temor, afectando la seguridad ciudadana, la economía y la estabilidad social. Según cifras de organismos de derechos humanos y reportes policiales, el país mantiene una de las tasas de homicidios más elevadas de la región, impulsada por la acción de pandillas, el crimen organizado y la debilidad institucional.
En barrios y colonias de ciudades como Tegucigalpa, San Pedro Sula, La Ceiba y Choluteca, vecinos denuncian que la violencia es parte de la vida diaria. Robos a mano armada, cobro de “impuesto de guerra” y enfrentamientos entre bandas delictivas generan un clima de inseguridad que limita la actividad comercial y el libre tránsito.

