Autoridades de la Pastoral Social Cáritas y del proyecto Generando Capacidades Comunitarias en Protección Ambiental (Gecapram) investigan denuncias de contaminación en la zona de El Corpus, atribuida a la minería artesanal e industrial.
Representantes de ambas organizaciones se reunieron con directivos del organismo Desarrollo y Paz de Canadá para analizar la situación y coordinar acciones de apoyo a las comunidades afectadas.
El director de Cáritas Choluteca, Sabas Portillo, informó que continuarán respaldando a 72 comunidades dentro de la zona de influencia del proyecto Gecapram, pese a las problemáticas ambientales detectadas. Señaló que se visitaron áreas con minería artesanal que está dañando el entorno y se dialogó con autoridades de ocho municipios, además de los Comités de Defensa de la Naturaleza (Coden).
Portillo adelantó que se está elaborando un informe internacional sobre la situación minera artesanal en varios municipios del sur del país, el cual será presentado próximamente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra, Suiza.
Respecto a El Corpus, calificó la situación como “lamentable”, pese a la orden gubernamental de cierre de operaciones de una empresa minera legalmente constituida. En el caso de la minería artesanal, subrayó que no existe un registro oficial de cuántas personas se dedican a esta actividad, aunque gran parte de la población depende de ella para subsistir, sin contar con regulación alguna.
Finalmente, advirtió que las cuencas altas de El Corpus —como los ríos Caldera, San Juan y Sampile— presentan contaminación por metales pesados y químicos utilizados en la extracción de oro, afectando al río Choluteca y llegando hasta el Golfo de Fonseca.

