TOCOA, COLÓN. Lo que comenzó como una recomendación médica para tratar una lesión en la espalda baja terminó convirtiéndose en una historia de perseverancia, disciplina y grandes triunfos internacionales. El tocoeño Andy Ramírez conquistó su segundo oro mundial en fisicoculturismo, llevando nuevamente la bandera de Honduras a lo más alto del podio en una competencia celebrada en España.
En una entrevista concedida a Más Televisión de Colón y Radio Ranchera, Ramírez compartió detalles de su trayectoria deportiva y reveló que su ingreso al mundo del fisicoculturismo ocurrió entre 2015 y 2016, luego de que una lesión en la espalda lo obligara a incorporar la actividad física como parte fundamental de su vida.
Su talento y dedicación comenzaron a abrirle oportunidades. Tras participar en una competencia en Roatán, fue convocado a la Selección Nacional en 2018, iniciando así un camino que lo llevaría a representar a Honduras en escenarios internacionales.
Su trayectoria incluye dos títulos de Míster Honduras, seis medallas de oro centroamericanas y seis de oro centroamericanas y del Caribe. A estos reconocimientos se suma ahora su segundo campeonato mundial, un logro que representa uno de los momentos más importantes de su carrera.
Ramírez explicó que alcanzar este nivel ha requerido años de preparación, sacrificios personales y una constante búsqueda de superación. Recordó que en su participación mundialista de 2022 consiguió una medalla de bronce, resultado que le permitió identificar sus debilidades y trabajar para mejorar hasta alcanzar la máxima distinción.
Más allá de las medallas, el atleta destacó el significado de representar a Honduras y, especialmente, a Tocoa, municipio del departamento de Colón donde se siente orgulloso de sus raíces.
También reconoció el respaldo fundamental de su madre, sus hermanas y de su padre, quien falleció, pero continúa siendo una de sus principales motivaciones. Durante la entrevista, expresó que cada competencia representa una oportunidad para demostrar que Honduras cuenta con talento capaz de destacar a nivel mundial.
El deportista aprovechó para enviar un mensaje a los jóvenes que desean incursionar en el deporte y otras disciplinas: comenzar con los recursos disponibles, mantener la disciplina y no esperar a tener todas las condiciones para perseguir sus sueños.
Incluso recordó que algunas de sus preparaciones las realizó sin suplementos deportivos, utilizando alimentos básicos como huevos, arroz y avena, demostrando que la constancia y el compromiso son fundamentales en el camino hacia los objetivos.
Finalmente, Ramírez hizo un llamado a fortalecer el apoyo gubernamental y de la empresa privada para que más atletas hondureños puedan competir internacionalmente, señalando que la costa atlántica cuenta con un importante potencial deportivo.
Con su segundo oro mundial, Andy Ramírez no solamente suma otro título a su carrera, sino que escribe una nueva página de orgullo para Tocoa, Colón y Honduras, demostrando que los grandes sueños también pueden nacer en casa y llegar hasta los escenarios más importantes del mundo.


