La reciente entrega del “bono climático” financiado con fondos del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) ha desatado una polémica en Honduras por su posible uso con fines políticos en plena campaña electoral.
El expresidente del BCIE, Dante Mossi, advirtió en entrevista con TN5 Estelar (Canal 5) que si se comprueba que estos recursos se están utilizando con objetivos electorales, el gobierno podría enfrentar graves consecuencias legales y de reputación.
Mossi recordó que este bono fue aprobado en 2021, durante la administración de Juan Orlando Hernández, para apoyar a las familias afectadas por los huracanes Eta y Iota. Sin embargo, el actual gobierno, que en ese entonces era oposición y criticó fuertemente el programa, lo ha mantenido con el mismo nombre y condiciones originales.
El expresidente del BCIE señaló que el nuevo gobierno reestructuró varios componentes de la cartera de proyectos y redujo el presupuesto, eliminando elementos como viviendas para Banhprovi. Pero, sorprendentemente, mantuvo vigente el bono climático, a pesar de haberlo cuestionado cuando no estaba en el poder.
Una de las preocupaciones principales de Mossi es la falta de transparencia y criterios claros para seleccionar a los beneficiarios, lo que genera sospechas de un posible uso clientelista.
“Da la impresión de que se está entregando a quien se apunta en una lista,” afirmó, e hizo un llamado al gobierno y al BCIE para que publiquen la información sobre los requisitos para acceder al bono.
Además, Mossi recordó que una condición original era que no se debía hacer política con la entrega del bono, algo que, según él, no se está respetando.
Carlos Sabillón, presidente de la Federación Nacional de Instituciones Educativas Privadas de Honduras (FENIEPH), condenó la práctica de endeudarse para luego usar recursos con fines populistas. “Eso es criticable y no tiene justificación. Son formas de no atender las verdaderas necesidades de la población, por andar regalando dinero que fue prestado,” señaló.
Por su parte, el oficialismo defiende el programa. Gilberto Ríos, secretario ejecutivo del Fondo Solidario para la Vivienda (FOSOVI), afirmó que muchas familias en zonas de riesgo sí necesitan este apoyo y destacó que el gobierno ha mostrado resultados tangibles. “La presidenta Xiomara, hasta donde la ley se lo permitió, inauguró obras demostrando dónde está el dinero y dónde están los bonos. Además, el BCIE está certificando a quién se le entregan,” explicó.
Testimonios recogidos por TN5 Estelar revelan que muchos beneficiarios no fueron notificados oficialmente, sino que simplemente se les dijo que estaban “en una lista” y que podían reclamar entre 3,000 y 7,000 lempiras presentando su Documento Nacional de Identificación (DNI) en puntos designados por dirigentes del partido Libre.
Este hecho ha reforzado la percepción de que el bono climático se ha convertido en una herramienta de clientelismo electoral, mezclando asistencia social con estrategias políticas. Según críticos, esta práctica mina la confianza pública, compromete la transparencia estatal y pone en riesgo futuros fondos de cooperación internacional.

