REDACCIÓN. La Confederación de Fútbol de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe (Concacaf) dio a conocer este martes que el mexicano Fernando Hernández Gómez fue designado como árbitro central del partido entre Honduras y Surinam, por la Jornada 1 del Grupo B de la Liga A de la Liga de Naciones 2026/2027.
El encuentro se llevará a cabo este viernes 25 de septiembre a partir de las 7:00 p. m., en el Estadio Nacional ‘Chelato’ Uclés de Tegucigalpa. La misión de Hernández, experimentado colegiado de 42 años, será dirigir esta cita sin mayores sobresaltos ni polémicas.
Además, el mencionado silbante contará con la compañía de otros compatriotas para completar la cuarteta arbitral. La asistentes por las bandas en este duelo serán Ibrahim Martínez y Enrique Bustos. Por otro lado, Ismael López fungirá como cuarto árbitro del juego.

Vale mencionar que Hernández cuenta con una trayectoria profesional que inició en 2008 dentro de las divisiones de ascenso en México. Luego, su constante progresión en el arbitraje le permitió debutar en la primera división de la Liga MX durante la temporada 2015.
Hernández Gómez
Posteriormente, en 2018, el silbante mexicano recibió el gafete internacional por parte de la FIFA. Esta acreditación le permitió incorporarse activamente a los paneles arbitrales designados por la Concacaf para competencias oficiales de selecciones y clubes de la región.
A nivel internacional, el colegiado de origen ‘azteca’ ha dirigido finales continentales y encuentros de eliminatoria mundialista. Su historial incluye apariciones previas en el fútbol hondureño, tanto en torneos de clubes locales como en compromisos de la selección nacional.

Ya en la presente campaña 2026-2027, el réferi mexicano mantiene una importante regularidad con actividad en la Liga MX y la Leagues Cup de Concacaf. Su llamado ratifica la confianza de la comisión arbitral para afrontar compromisos de alta exigencia en el área.
En este compromiso entre Honduras y Surinam, el cuerpo arbitral encabezado por Hernández tendrá la responsabilidad de garantizar un partido sin polémica. La meta de la cuarteta será conducir el desarrollo del juego con neutralidad, fluidez y apego al reglamento.


