Las intensas lluvias registradas la noche del jueves provocaron el colapso del paso vehicular sobre el río Colorado, una vía estratégica que conecta el casco urbano de San Rafael con la comunidad de San Antonio y sirve además como ruta principal hacia la cabecera departamental de Santa Bárbara.
El desbordamiento del río dejó incomunicadas a decenas de familias, dificultando gravemente el traslado de alimentos, medicinas y otros insumos esenciales.
Las autoridades locales han solicitado con urgencia el apoyo de instituciones estatales para habilitar rutas alternas y atender a las comunidades afectadas. Imágenes del lugar muestran el puente completamente cubierto por el agua, con corrientes intensas que arrastraron sedimentos y dañaron gran parte de la estructura vial. Testimonios de residentes confirman que el paso está completamente bloqueado, y que algunos vehículos quedaron atrapados en el lodo.
La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) mantiene activa una alerta amarilla en el departamento debido a la saturación de suelos y al riesgo elevado de nuevos deslizamientos.
Por su parte, expertos del Centro de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) advierten que las lluvias podrían intensificarse durante el fin de semana, especialmente en zonas montañosas y áreas bajas del Valle de Sula.
Según datos oficiales, a nivel nacional se reportan daños en más de 164 calles y 42 carreteras, mientras que 126 han sido completamente destruidas como consecuencia del paso de la tormenta tropical Sara.
En el departamento de Santa Bárbara, además del río Colorado, también se reportan afectaciones en los municipios de La Unión, La Iguala y Atima, donde el tránsito vehicular ha sido interrumpido.

Las autoridades hacen un llamado a la población a evitar circular por zonas de alto riesgo y mantenerse informada a través de los canales oficiales. En las próximas horas se espera la movilización de equipos de emergencia para evaluar los daños y comenzar las labores de rehabilitación.
Esta situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura vial del país ante fenómenos climáticos extremos, y subraya la necesidad urgente de inversión en obras de prevención y mitigación de desastres.

