El presidente de Costa Rica, Rodrigo Chaves, y su homólogo salvadoreño, Nayib Bukele, inauguraron este miércoles la construcción del Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO), una megacárcel inspirada en el modelo salvadoreño del CECOT, destinada a albergar a los reos más violentos y combatir el crimen organizado en el país.
Bukele aseguró que la única manera de enfrentar la criminalidad existente es «con fuerza del Estado» y resaltó que los delincuentes ya no son jóvenes vulnerables, sino personas con amplia experiencia en el crimen. La futura instalación tendrá cinco módulos con capacidad para 5.100 reclusos y costará 35 millones de dólares.
El proyecto llega en un contexto de altos índices de homicidios en Costa Rica, con cerca de 900 asesinatos al año, de los cuales un 70 % se atribuye al narcotráfico. Chaves enfatizó que la población debe vivir sin miedo y pidió al Poder Judicial y al Congreso unirse para endurecer las sanciones contra el crimen organizado.
La visita de Bukele ha generado controversia por coincidir con la campaña electoral rumbo a las elecciones del 1 de febrero, en las que la candidata oficialista Laura Fernández lidera las encuestas. A pesar de ello, el Tribunal Supremo de Elecciones autorizó su presencia, recordando que no puede intervenir en asuntos internos del país.
Ambos mandatarios coincidieron en que la experiencia salvadoreña en la lucha contra las pandillas puede servir como referencia para enfrentar la criminalidad en Costa Rica y reducir el impacto social y económico de la violencia.

