El expresidente brasileño Jair Bolsonaro, actualmente cumpliendo una condena de 27 años por golpismo, se prepara para recibir el alta médica tras ocho días hospitalizado y cuatro intervenciones quirúrgicas. Los especialistas que lo atienden informaron que su estado de salud se ha estabilizado, con mejoría en sus crisis de hipo y control de la hipertensión que presentó en los últimos días. A pesar de los avances, los médicos señalaron que el problema de hipo persistirá y requerirá tratamiento adicional con medicamentos y terapia de fonoaudiología.
Bolsonaro fue intervenido para corregir dos hernias inguinales y para realizar bloqueos anestésicos en los nervios frénicos de ambos lados del diafragma, con el objetivo de reducir sus recurrentes episodios de hipo. Aunque las cirugías se realizaron según lo previsto, su recuperación ha estado marcada por la combinación de factores físicos y el impacto emocional de encontrarse recluido, lo que llevó a los médicos a iniciar un tratamiento antidepresivo.
El exmandatario permanecerá bajo supervisión médica tras su alta, regresando a la celda de la Policía Federal en Brasilia donde cumple su condena. Sus doctores seguirán monitoreando su salud de manera regular, con visitas a la sede policial, y cuentan con autorización judicial para cualquier atención necesaria. La situación de Bolsonaro continúa siendo delicada, mientras los recursos para obtener prisión domiciliaria han sido negados por la Corte Suprema, manteniéndolo bajo estricta custodia y atención médica permanente.

