Expertos y defensores de derechos humanos claman por acciones urgentes para frenar la violencia de género.
Tegucigalpa, – : – La violencia contra las mujeres sigue en aumento en Honduras, donde se contabilizan más de 200 muertes violentas y feminicidios durante el año 2026, según cifras reveladas por la defensora de los derechos de las mujeres, Honorina Rodríguez. La activista subrayó que las diversas manifestaciones de violencia necesitan atención inmediata para evitar que escalen hasta sus últimas consecuencias, que es la muerte de las víctimas.
Rodríguez destacó que en los últimos siete días, se reportaron 12 asesinatos de mujeres en diferentes partes del país, con condiciones alarmantes en que entre cuatro y cinco mujeres habrían sido asesinadas en tan solo 30 horas, incluida una menor en Yoro. «Estamos contabilizando simplemente, pero no se está dando respuesta a este asunto», afirmó, señalando que las capacidades de las instituciones de seguridad son insuficientes para enfrentar esta magnitud del problema.
Los departamentos con mayor incidencia de feminicidios incluyen Francisco Morazán, Olancho, El Paraíso, Copán y Lempira, y Rodríguez advirtió que la violencia está comenzando a proliferar en áreas que antes no tenían la misma problemática. En comparación con 2025, las cifras actuales muestran un incremento del 8% en las muertes violentas de mujeres.
La defensora propuso que cualquier muerte violenta de una mujer sea investigada bajo la hipótesis de feminicidio hasta que se demuestre lo contrario con evidencia. «El país no puede seguir sumergido en situaciones graves de violencia», enfatizó.
Por su parte, el comisionado Wilber Mayes Ríos, portavoz de la Secretaría de Seguridad, calificó la situación como «bastante preocupante», indicando que las investigaciones han encontrado factores como la violencia doméstica y, en algunos casos, vínculos de las víctimas con estructuras criminales.
La situación exige una atención constante sobre este fenómeno, mientras que las organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres continúan demandando una mejora en la prevención y la respuesta institucional para evitar que estas agresiones terminen en tragedias irreparables.



