La candidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada; el presidente del Congreso Nacional (CN), Luis Redondo; y el consejero del Consejo Nacional Electoral (CNE), Marlon Ochoa, han expresado a la saciedad durante las últimas semanas que el único sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) que aceptarán en las elecciones generales del 30 de noviembre debe contener características técnicas similares o idénticas al que se utilizó en las elecciones generales de 2021, pese a que ese sistema también presentó múltiples deficiencias según informes de auditoría y observación posteriores a los comicios.
El 23 de julio de 2025, Moncada, quien se desempeñó como consejera del CNE entre 2019 y 2022, manifestó: «En 2021 nosotros lo pudimos demostrar y, aunque no les guste, se llevaron a cabo las elecciones más limpias de la historia, con un sistema de transmisión de resultados electorales preliminares que mandó las actas directamente desde cada centro de votación a los partidos políticos y al CNE en forma simultánea. ¿Por qué vamos a cambiar ese sistema si es el que nos dio resultados y transparencia, y nos permitió evaluar la soberanía de forma correcta y legal».
Durante las elecciones generales de 2021, los resultados a nivel presidencial fueron ampliamente favorables a la actual presidenta, Xiomara Castro —del Partido Libre—, quien obtuvo cerca de 480,000 votos de ventaja sobre Nasry Asfura, candidato del Partido Nacional, partido que había gobernado entre 2010 y 2022, con fuertes vínculos con el crimen organizado, actos de corrupción y una reelección inconstitucional de Juan Orlando Hernández en 2017, amparada en una resolución de la Corte Suprema de Justicia.
De hecho, debido a la enorme ventaja que se obtuvo en los resultados presidenciales, la efectividad del TREP fue poco discutida. A pesar de ello, un informe de auditoría marcado como de «uso privilegiado y confidencial» realizado por una firma consultora contratada por el CNE —al que accedió Contracorriente— y el informe final de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) certifican que existieron deficiencias en ese sistema.
El TREP es un sistema que permite la transmisión de resultados de actas de cierre por parte de las Juntas Receptoras de Votos (JRV) y que informa a la ciudadanía sobre los resultados parciales de la votación horas después de la celebración de las elecciones, pero previo al escrutinio general. En Honduras se implementó por primera vez en elecciones generales en 2013, ocasión en la que sólo transmitió un corte con alrededor del 20 % de las actas escrutadas; después, en 2017, transmitió cerca del 60 % y en 2021 un 45 %.
