La cola no es solo un adorno: sirve para el equilibrio y la comunicación. Pero cuando un perro o un gato carece de ella, por causas genéticas, selección de raza o amputación por motivos médicos, ¿cómo expresan sus emociones?
Aunque la ausencia de cola puede afectar ligeramente su equilibrio, los animales se adaptan y llevan una vida normal. Lo más importante es la comunicación: tanto perros como gatos tienen otras formas de mostrar lo que sienten. Esto incluye la expresión facial, la postura corporal y las vocalizaciones.
En los perros, un animal contento sin cola se acerca con confianza, mantiene la boca ligeramente abierta y la respiración tranquila, orejas en posición natural y movimientos relajados. Durante el juego, pueden adoptar posturas de “reverencia”, con el pecho en el suelo y las patas delanteras estiradas.
En los gatos, la interpretación de la cola es diferente: un movimiento rápido de lado a lado puede indicar nerviosismo, no felicidad. Para saber si un gato está contento hay que fijarse en su cuerpo relajado, maullidos cortos y agudos, acercamiento a las personas, rozamiento con piernas o el gesto de mostrar la barriga, que indica comodidad y confianza. Ronronear o enroscarse sobre alguien también refleja alegría y seguridad.
Observar estas señales, junto con el contexto, permite entender mejor a los animales, incluso cuando no pueden usar su cola para comunicarse.
