Tocoa,Colon – El 14 de septiembre de 2024, el defensor del medioambiente Juan López lo asesinaron frente a la iglesia en la que participó en la misa.
Siete meses después, el crimen sigue envuelto en la incertidumbre, con las autoridades hondureñas sin dar respuestas claras sobre los autores intelectuales.
La justicia parece haber quedado atrás, y la memoria de López, junto a su lucha por la defensa del territorio, se enfrenta a un muro de silencio e impunidad.
Juan López, un defensor ambiental reconocido en Tocoa, Colón, a sus 46 años, su vida lo atacaron y murió por varios impactos de bala frente a testigos que no pudieron hacer nada más que observar el violento acto.
Su muerte dio un golpe a la comunidad que lo veía como un líder en la lucha por la defensa del medioambiente y la justicia territorial.
Desde el primer momento, la comunidad local y sus compañeros de lucha denuncian la falta de avances en las investigaciones.
Mientras las autoridades hondureñas detuvieron a tres personas acusadas de ser los autores materiales del crimen, los responsables intelectuales siguen sin ser identificados.
El caso quedó estancado, y las promesas de justicia parecen desvanecerse en el aire dicen los defensores en Colón.
Honduras es uno de los países más peligrosos para los defensores del medioambiente. Según el informe Voces Silenciadas de Global Witness, publicado en septiembre de 2024.
El país se consolidó como el tercero en América Latina con la tasa más alta de asesinatos de defensores de la tierra y el medioambiente.
En 2023, Honduras ocupó el primer lugar en Centroamérica, una región que la marcó la violencia, el narcotráfico y la explotación de recursos naturales.
A pesar de las constantes amenazas que sufrían los defensores del medioambiente, Juan López no se dejó intimidar.
A lo largo de su vida, luchó por la justicia social, los derechos de los pueblos indígenas y la protección de la tierra.
Pero su asesinato muestra una triste realidad: los responsables de estos crímenes rara vez enfrentan consecuencias, y los defensores de los derechos humanos continúan siendo blanco de ataques.
