El nuevo mandatario inició su gestión con una reunión de emergencia con el ministro de Salud, en la que abordó el abastecimiento de medicamentos y las necesidades del sistema sanitario.
Pedro Alliana asumió la presidencia de Paraguay tras prestar juramento ante el Congreso Nacional, con el compromiso de atender los principales desafíos del país y dar prioridad a los problemas que afectan directamente a la población.
Entre los primeros asuntos de su agenda destacó la situación del sistema de salud pública, especialmente las dificultades relacionadas con el abastecimiento de medicamentos e insumos médicos en los hospitales y centros asistenciales.
Tras asumir sus funciones ejecutivas en el Palacio de López, sede del Gobierno paraguayo, Alliana sostuvo una reunión de emergencia con el ministro de Salud, Isaías Fretes, para abordar las necesidades más urgentes del sector y analizar las medidas que deberán impulsarse para mejorar la atención a los pacientes.
La llegada de Alliana al poder se produjo luego de la destitución de Santiago Peña mediante un juicio político aprobado por el Congreso paraguayo, en medio de una crisis política y financiera relacionada con el caso Ueno Bank, entidad bancaria intervenida por las autoridades.
El nuevo gobernante, quien anteriormente se desempeñaba como vicepresidente, deberá completar el período presidencial 2023-2028, que concluye en agosto de 2028.
Durante su primer mensaje como mandatario, también manifestó que su administración deberá ofrecer respuestas concretas a los sectores más vulnerables, atender a los pacientes que esperan asistencia médica y recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones.
La atención sanitaria, el abastecimiento de medicamentos y la recuperación económica figuran así entre los principales retos que enfrenta el nuevo Gobierno paraguayo.


