TEGUCIGALPA, HONDURAS. Los estudiantes hondureños podrían pasar más tiempo en las aulas a partir de 2027. La Secretaría de Educación prepara un plan piloto para ampliar la jornada escolar de 7:00 de la mañana a 3:00 de la tarde, una medida que busca reforzar el aprendizaje e incorporar nuevas actividades formativas.
La secretaria de Educación, Ivette Arely Argueta, explicó que la iniciativa no se aplicará de manera generalizada en todos los centros educativos, sino que comenzará en instituciones seleccionadas de acuerdo con sus condiciones y capacidad para atender a los alumnos durante ocho horas.
En Francisco Morazán, el Instituto España Jesús Milla Selva, ubicado en Tegucigalpa, fue identificado para desarrollar la experiencia piloto. Las autoridades también prevén incorporar gradualmente centros de otros departamentos, entre ellos Copán y Lempira.
Más que clases: arte, deporte y alimentación
La propuesta contempla aprovechar las horas adicionales para desarrollar actividades complementarias, como música, arte y deportes, además de reforzar los contenidos académicos.
También se prevé ofrecer alimentación escolar durante la jornada, con el propósito de apoyar a las familias y facilitar la permanencia de los estudiantes en los centros educativos.
Infraestructura y docentes, los principales retos
Aunque la iniciativa busca ampliar las oportunidades de aprendizaje, su puesta en marcha dependerá de que los establecimientos dispongan de aulas adecuadas, suficientes docentes y espacios para atender las necesidades de los alumnos.
Representantes del magisterio han advertido que la ampliación del horario debe acompañarse de presupuesto, condiciones dignas de trabajo y una planificación que permita evitar dificultades en los centros que actualmente funcionan en jornadas matutinas y vespertinas.
Por ahora, el proyecto se mantiene como una prueba piloto prevista para 2027. Sus resultados permitirán evaluar los desafíos y las condiciones necesarias antes de considerar una ampliación a más instituciones del país.


